me despierto con café de cápsula, aunque me suelo llevar el termo al trabajo de cafetera italiana, ese es mi pequeño ritual que aunque ni sea gran cosa ni sea gran lujo es mi resorte sin el que no paso. Cuando se me estropeó una compré la siguiente. Es la delicia del día. Placer que comparto con el cigarro, aunque me instan a que deje el tabaco, aún fumo tras largas etapas de abstinencia…. Éste sí que lo dejaré cuando llegue el punto de que así lo vuelva a decidir. O eso me digo ahora para salir del paso. Tal vez haga como la Reina Emérita, fumar 10 cigarrillos al día a su edad.
Deja un comentario